28/06/2022
Y el pequeño papel que desempeña OHAUS

Introducción
En los últimos años, la inflamación se ha convertido en una importante área de investigación en muchos campos médicos y científicos. Roni Nowarski, profesor adjunto de Neurología e Inmunología en el Brigham and Women’s Hospital de Boston, explica que la inflamación es «importante en una serie de patologías aparentemente distintas porque las células inmunitarias están en todas partes, incluso residen en los órganos, donde desempeñan un papel importante a la hora de controlar y mantener la salud».
La idea de que la inflamación —una activación constante y de bajo nivel del sistema inmunológico— podría ser la causa de enfermedades crónicas como el cáncer, la artritis, el asma, la diabetes e incluso la depresión es una afirmación atrevida. Hasta hace relativamente poco, esta afirmación se veía con escepticismo en laboratorios y aulas. ¿Pueden las enfermedades no conectadas de diferentes órganos y partes del cuerpo compartir realmente un vínculo biológico? Los investigadores en biología molecular han recopilado pruebas de que muchas afecciones crónicas se desencadenan por la respuesta inflamatoria del sistema inmunológico.
Gökhan S. Hotamisligil, profesor de Genética y Metabolismo de Simmons en la Harvard T. H. Chan School of Public Health ha construido su investigación de los últimos 25 años sobre la premisa de que una persona que tiene una enfermedad metabólica crónica tiene más probabilidades de desarrollar otras. «Es exactamente el mismo grupo que surge durante el envejecimiento», afirma.
Debates sobre la causalidad
En 1993, Hotamisligil se asoció con Bruce Spiegelman, profesor Korsmeyer de Biología Celular y Medicina, para identificar el vínculo entre la obesidad y la inflamación. El dúo de investigadores descubrió que las células grasas producen una señal inflamatoria que interfiere con la capacidad del cuerpo para regular el azúcar en la sangre. Además de provocar obesidad, aumenta el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2.
Los estudios epidemiológicos han destacado la importancia del estilo de vida a la hora de controlar la inflamación. En 2018, Samia Mora, especialista cardiovascular y profesora asociada en la Escuela de Medicina Harvard, publicó un estudio sobre la dieta mediterránea y su impacto positivo en la reducción de la inflamación y las posibilidades de desarrollar enfermedades crónicas.
Los críticos sostienen que la inflamación es un síntoma de estas enfermedades, en lugar de una causa. Pero Hotamisligil no está de acuerdo. «La inflamación crónica es uniformemente dañina y es absolutamente causante del proceso, porque si se interfiere en ella, se puede revertir la patología», sostiene. Esta posibilidad de evitar enfermedades revirtiendo simplemente la inflamación es una respuesta biológica que se remonta a un antepasado común y se conserva en diversas especies animales. Hotamisligil destaca pruebas experimentales: «Si podemos hacer que la Drosophila (mosca de la fruta) sea diabética y luego bloquear los sistemas de respuesta inflamatoria, podemos curar la diabetes de la Drosophila, de la misma manera que podemos revertirla en ratones, primates y humanos, siempre que lo hagamos con las herramientas adecuadas».
Herramientas de laboratorio necesarias
Entre los equipos de laboratorio más importantes necesarios para este tipo de investigación se encuentra una centrífuga de alta velocidad. Las centrífugas Frontier™ 5000 Micro de OHAUS son una opción excelente, ya que puede utilizar múltiples opciones de rotor y están disponibles con o sin refrigeración.
Diseñadas para facilitar su manejo, las centrífugas Frontier Micro cuentan con un panel delantero antisalpicaduras con un diseño exclusivo controlado mediante una rueda táctil. Su interfaz intuitiva y una pantalla LCD retroiluminada de fácil lectura permiten una gran respuesta, incluso con guantes. Los rotores de biocontención disponibles permiten la investigación de muestras peligrosas. El diseño compacto ahorra un valioso espacio en el laboratorio.
Las microcentrífugas de sobremesa fiables de OHAUS son ideales para aplicaciones de laboratorio de biología molecular de alta velocidad, como la preparación de ADN/ARN o la ultrafiltración, entre otras opciones.
Las centrífugas Frontier ofrecen una funcionalidad excelente cuando se emplean con rotores compatibles con microtubos de 1,5/2,0 ml o 5 ml con opciones de alto rendimiento y biocontención, columnas de rotación, bandas PCR, criotubos y capilares de hematocrito.
La serie Frontier de OHAUS está compuesta por las centrífugas Multi Pro, Multi, Micro y Mini. Estos cuatro diseños cubren una amplia variedad de tamaños para satisfacer todas las necesidades de separación de muestras.
La serie Frontier también incluye múltiples controles de seguridad, un motor de inducción sin mantenimiento, 10 ajustes de aceleración/desaceleración y 99 ajustes de memoria para facilitar el almacenamiento de datos.